Al final lo que importa es jugar...

martes, 1 de agosto de 2017

Hola a todos y bienvenidos a la Taberna del Arcanista. Aquí me tenéis, sentado en la barra con una buena cerveza mientras pienso en mis cosas.


Hoy vengo a hablar en relación con dos artículos que escribí hace un tiempo, son los siguientes:

Dónde jugar de forma habitual ¿En una tienda o en una asociación? - miércoles, 30 de noviembre de 2016

La gallina de los dados de oro - sábado, 17 de diciembre de 2016


Pues bien, de un tiempo a esta parte, incluso antes de escribir esas líneas hasta el día de hoy, varias ideas me pasan por la cabeza. Que en Barcelona Capital haya tantas tiendas y asociaciones es genial, lo digo en serio, mirándolo desde la parte positiva, que haya tanto movimiento fomenta el juego, las comunidades y todo tipo de eventos, además de que las tiendas estén atentas de tener siempre de todo.

En las afueras, como Gavà, aunque estamos relativamente cerca de Barcelona, la cosa es muy distinta, para empezar no tenemos ni una tienda de juegos en Gavà, lo más cercano es Castelldefels, junto a Gavà, donde se encuentra Ziggurat Jocs, una tienda pequeñita y acogedora que tiene algún juego de rol de Edge, Magic, X-Wing y muchos juegos de mesa, vamos una tienda friki recatada. Y luego o Sitges (págate el peaje o el viaje) o Sant Boi. 

Además somos muy pocas asociaciones las que estamos en esta zona, alguna se dedica solo a juegos de mesa, otra solo a wargames históricos y el Tessen que toca todos los juegos que puede.

Querer pretender estar al mismo nivel de participación que las asociaciones y tiendas de Barcelona sería ridículo y engañarse a si mismo. Eso no quita que la profesionalidad con que hacemos las cosas esté ahí, una cosa no quita la otra. Es decir, la publicidad a través de las redes sociales, la creación de eventos, grupos de Facebook y WhatsApp, etc.

Pero el gran problema, y es algo que por algún motivo no he querido ver es la falta de lealtad de las personas. Ese entre otros ha sido mi gran fallo, el haber estado ciego tanto tiempo.

Los dueños de las tiendas son personas normales, como cualquiera de nosotros. Personas que amaban tanto el hobby que se las ingeniaron para abrir su propia tienda o abrir una franquicia de una cadena de tiendas de juegos, y hace su trabajo, vendiendo, aconsejando y creando eventos y torneos por amor al juego, y si, gana dinero con ello, bueno, es un negocio, ojalá pudiera yo abrir mi propia tienda, ¿no sería yo igual? ¿no haría lo mismo?, Sería muy hipócrita por mi parte pretender condenar a unos, mientras yo deseara hacer lo mismo que ellos.

Entonces si el problema no es de las tiendas ¿de quien es? yo te lo voy a decir, de los jugadores.

Nunca se puede decir que uno no tiene culpa, pero he tratado a más de un socio mejor que a más de uno de mi familia, y eso ahora me avergüenza, he cubierto gastos de la asociación, he estado días libres montando y pintando diferentes materiales para la asociación, en definitiva dedicando mi tiempo personal, mi propio dinero y sobre todo, mi esfuerzo por delante de muchas otras cosas, se que he hecho cosas mal, pero, ¿existe alguien perfecto? ¿alguien puede decir que no lo he dado todo por la asociación?

Y llegamos a los socios, a tus jugadores. ¿Que ocurre cuando tus propios socios se borran de tu torneo o no llegan a apuntarse porque van a un torneo de una tienda? Estúpido de mi, cargaba contra la tienda, la tienda nos quitaba jugadores, y no, resulta, que aquello que yo no veía, era la falta de moral y lealtad de esos jugadores para con la asociación a la que se habían unido, esa asociación a la que debían apoyar, porque una asociación sin socios no es nada, es solo un nombre, un local vacío.

Cuando decía, las tiendas nos quitan a los socios, realmente debería haber dicho, que poca lealtad tienen nuestros socios, que en vez de apoyarnos y jugar un torneo con nosotros, se van a otra parte.

Por eso desde aquí, ofrezco mis disculpas a los componentes de cualquier comercio de juegos al que haya podido ofender con mis palabras o artículos, sinceramente cargué contra quien no debía.


Al final lo que importa es jugar...