X-Wing: Creando la historia de tu flota

lunes, 26 de diciembre de 2016


Hola a todos y bienvenidos a una nueva entrada de La Taberna del Arcanista!

Hoy quiero hablaros de algo que me hace especial ilusión y es que siempre que juego a algún juego, me gusta darle un toque especial, crear distintivos de color, una historia, un trasfondo, y con X-Wing, no iba a ser diferente.

Los que hayan leído otras entradas sobre X-Wing en La Taberna del Arcanista, ya han visto mis naves, pintadas con detalles en rojo. Es un color que me encanta para las naves de X-Wing, y aunque en su momento no tenía claro exactamente su función, no paraba de darle vueltas a como encajarlo en un contexto de ambientación, trasfondo e historia, hasta ayer.

Decir que me gusta el Imperio, es inexacto, no me gusta ser el "malo", no va conmigo, no me gusta la imagen que proyecta el Imperio, ya que aunque sea un juego, hay que ver la esencia de las cosas. EL Imperio Galáctico ha asesinado, traicionado, ha causado genocidios planetarios, es de lo más cruel y malvado que se ha visto, hecho por un mortal, uno de los regímenes más sanguinarios de los que he podido conocer en la realidad o en la ficción, pero lo que realmente me gusta del Imperio, que son sus vehículos, sus naves, los Stormtroopers, los AT-AT y AT-ST, toda su simbología, en definitiva la imagen del Imperio y su carácter militar, me encanta, pero no comulgo con su forma de hacer las cosas.

Es un juego, lo sé, pero se trata de crear una historia que a mi me guste sobre mi flota imperial de X-Wing, y esta es mi versión de mi flota, la Primera Flota de Alderaan, renombrada más tarde tras la destrucción de su planeta natal, como la Flota Carmesí de Alderaan, espero que os guste.

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FLOTA CARMESÍ DE ALDERAAN (1ª FLOTA LOCAL DE ALDERAAN)

Durante los años anteriores a la destrucción de Alderaan por parte de la estación espacial conocida como La Estrella de la Muerte, cientos de alderanies servían en las filas del Imperio como parte del reclutamiento militar obligatorio que todos los planetas controlados por el Imperio Galáctico debían cumplir.

Estos alderanies formaban una flota local conocida como Primera (1º/1st) Flota de Alderaan, en la que la mayor parte de sus integrantes eran nativos del planeta del cual tomaba la flota su nombre. Su misión se centraba en patrullar Alderaan y sus alrededores y servir como flota de apoyo a sistemas vecinos.

En el 0ABY (Año 0 Antes de la Batalla de Yavin), el Gran Almirante Dessh Kyral, jefe supremo de la 1ª Flota de Alderaan, recibió orden de abandonar Alderaan con toda su flota para partir hacia Dantooine, planeta donde según la Princesa Leia Organa se encontraba la base rebelde buscada por el Imperio (Aunque Kyral no sabía nada de la Princesa en ese momento, solamente le ordenaron que fuera en busca de la base rebelde en Dantooine, una orden inusual, debido a la misión habitual de la Flota de Alderaan de proteger su planeta y las zonas vecinas). Cuando la flota del Gran Almirante Kyral entró en el hiperespacio de camino a Dantooine, el Gran Gobernador (Moff) Tarkin, jefe supremo de la Estrella de la Muerte dio orden de disparar el arma definitiva contra el planeta Alderaan para mostrar el increíble poder del Imperio y atemorizar a todo aquel contrario al Imperio.



Cuando el Gran Almirante Kyral llegó a Dantooine, tras varios días inspeccionando el planeta, descubrió que lo que allí quedaba no era otra cosa que una base abandonada, avisó al alto mando en la Estrella de la Muerte, y allí, de forma secreta, voces amigas informaron a Kyral que el Gran Moff Tarkin, cegado por el poder, había destruido Alderaan, todo el planeta, destruido. Kyral no podía creerlo, eso era una necedad, un sinsentido, Kyral volvió con su flota a Alderaan solo para descubrir que sus mayores temores eran realidad, Alderaan ya no estaba, mil novecientos setenta mil millones de almas, segadas en un momento, sin escapatoria…

Desde el puente de mando de su Destructor Estelar Clase Imperial, el Gran Almirante Dessh Kyral, observaba los restos de su planeta natal, de su patria, mientras los escombros chocaban contra los escudos de la gran nave y se desintegraban convirtiéndose en polvo. Una idea pasó por su mente y se afianzó en sus pensamientos y en su corazón. Esa idea bombardeaba a Kyral con una sola palabra, su corazón bombeaba al ritmo de esa palabra, cada pensamiento, cada sentimiento le empujaba a abrazarla y a convertirla en su credo, en su nuevo y único credo, algo por lo que luchar hasta el final, hasta la muerte, esa palabra luchaba por salir de sus labios, hasta que frente al cristal reforzado del puente de mando de su nave, mientras miraba su propio reflejo.

-Venganza. Almirante Driet, todo el mundo a sus puestos de combate, nos vamos de caza.-  Kyral activó el comunicador central de la nave y dijo.  -Tripulación, les habla el Gran Almirante Dessh Kyral. El Imperio ha usado el arma conocida como Estrella de la Muerte contra Alderaan, ha destruido nuestra patria, nuestro planeta, ha destruido nuestros hogares y a todos nuestros seres queridos. Ya no nos queda nada, salvo este navío y nosotros mismos. Me dirijo a dar caza al Gobernador Tarkin y a destruir la Estrella de la Muerte, ya no pertenecemos al Imperio, declaro a esta flota independiente. Todo aquel que no esté de acuerdo, es libre de abandonar su puesto, dirigirse a los hangares y huir, no se tomarán represalias. A todo aquel que se quede conmigo le digo, puede que muramos, puede que seamos destruidos, pero os prometo que vengaremos cada una de las almas que el Imperio ha segado de nuestro planeta, os juro por mi sangre alderaní que no descansaré hasta que el Imperio que nos ha arrebatado todo aquello que amamos sea destruido y reducido a cenizas. Cambio y corto.-

Un tiempo después, mientras los radares rastreaban señales en busca de Tarkin y su Estrella de la Muerte, los oficiales de comunicaciones captaron una transmisión en la que se informaba que la Estrella de la Muerte iba de camino a Yavin 4, una de las lunas del planeta gaseoso Yavin, por lo que Kyral ordenó que su navío, renombrado como el “Venganza”, pusiera rumbo hacia la luna Yavin 4. Al llegar, el Gran Almirante Kyral fue testigo de la destrucción de la estación espacial por un grupo de cazas rebeldes. Kyral se alegró y se frustró a partes iguales por la destrucción de la estación espacial, por una parte, una gran fuerza del Imperio había sido destruida, pero era él quien deseaba ser el artífice de la destrucción de Tarkin y su Estrella de la Muerte, pero sumido en sus pensamientos, Kyral sabía que su sed de venganza no acabaría ahí. Ordenó repintar toda su flota con marcas de color rojo sangre y rebautizó a su flota como la Flota Carmesí de Alderaan, en honor a toda la sangre derramada por el Imperio, para honrar sus almas y vengar su muerte. De este modo, identificaba su flota claramente como contraria al Imperio.



El Gran Almirante Dessh Kyral pasó los siguientes cuatro años cazando flotas Imperiales allá donde las encontraba, asaltando puestos de aprovisionamiento para reabastecer a su navío y tripulación, la Flota Carmesí de Alderaan fue tristemente conocida por el Imperio. Se hablaba de una flota Imperial fantasma, pintada de rojo sangre que aparecía de la nada para destruirlo todo a su paso y volver a sumergirse en el hiperespacio.  



Este hecho no pasó desapercibido a Gial Ackbar, Almirante de la Flote Rebelde, el cual mandó rastrear al navío conocido como Venganza. Consiguió dar con él, en Corulag, un planeta terrestre habitado, situado en la Ruta Comercial Perlemiana en el sistema Corulus, del Sector Bormea, que formaba parte del Cúmulo Caparazón de Ringali. Kyral sen encontraba atacando el centro de la División de Investigación Avanzada de Sienar, el encargado de la construcción de la maquinaria militar Imperial. Desde el navío Mon Calamanri, el crucero estelar MC80, llamado Hogar Uno, el Almirante Gial Ackbar contactó con el Gran Almirante Dessh Kyral, y tras aproximadamente una hora, en la que ambos hablaron de todo lo ocurrido desde la destrucción de Alderaan, Ackbar invitó a Kyral a formar oficialmente parte de la Alianza Rebelde, Kyral aceptó, ya que durante los cuatro años que él y su flota vagaron por el espacio cazando Imperiales, sintió un vacío que debía llenar con algo más grande que él y su flota y eso podía ser la Alianza Rebelde, un bien común, un faro en la oscuridad que les guiara hacia algo mejor.
















Kyral accedió a formar parte de la Alianza Rebelde con una condición, él y sus tropas seguirían luchando con sus propias naves y material, es decir, con su Destructor Estelar Clase Imperial Venganza y sus cazas imperiales. Eran los vehículos con los que habían aprendido a luchar y los manejaban a la perfección. El Alto Mando Rebelde aceptó la condición de Kyral, al igual que permitirle mantener su rango de Gran Almirante, además de ser condecorado por las incursiones y batallas contra el Imperio ocurridas desde la destrucción de Alderaan.































El Gran Amirante Kyral y su Flota Carmesí de Alderaan, se convirtieron en una de las flotas más emblemáticas de la Alianza Rebelde.


Espero que os haya gustado y nos vemos en la siguiente entrada en La Taberna del Arcanista ;)

Rubenchu